Presentación en Tito Bustillo

Gracias a Belén y a su hija Elena, tuve el privilegio de hablar de NINA en el Centro Tito Bustillo de Ribadesella. La Radio Televisión Asturiana estuvo allí también:

«Oviedo y Ribadesella son escenario de la primera novela de Marisol Pérez

El centro de arte rupestre de Tito Bustillo, en Ribadesella / Ribeseya, donde se desarrolla una parte de la trama del libro, ha acogido este mediodía la presentación de ‘Nina”. Se trata de la primera novela de la escritora madrileña Marisol Pérez, obra de ficción en la que aborda los años de la transición española desde la intrahistoria de unos personajes que protagonizan un trama de con tintes de novela negra y con referencias a la memoria histórica.

Filóloga profesora jubilada, Pérez, es autora de ‘Dime dónde estás y vamos a buscarte’, una crónica sobre los atentados madrileños del 11M que sufrió en primera persona.

Sin vínculos familiares con nuestra región más allá de la fascinación que le profesa, Marisol Pérez, quiso que Asturias, en concreto Oviedo / Uviéu y Ribadesella, fueran dos de los tres escenarios en los que se desarrolla ‘Nina’, su primera novela, presentada esta mañana en el centro de arte rupestre Tito Bustillo de la villa riosellana.

El libro, una novela de misterio y secretos de familia, aborda la transición española de una manera muy particular.

Parte de la trama de la novela se desarrolla en Ribadesella, con especial protagonismo de un escenario tan novelesco como la playa de Santa Marina.

Madre de una de las víctimas de los atentado del 11M, Marisol aparcó ‘Nina’ para escribir ‘Dime donde estás y vamos a buscarte’, una crónica de aquellos atentados que presentó en su día en la Semana Negra, a donde le gustaría volver con su novela.

‘Nina’ es tambien un libro solidario. Las regalías o porcentaje que le corresponderán a Marisol, su autora, por cada ejemplar vendido, irán destinadas a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Uno de los asuntos aún sin resolver en nuestro país y que se aborda en esta novela.»

Días de mar y libros II

El día de ayer fue muy especial. Empezó cargado de incertidumbres, no sabiendo qué podía depararme. Pero luego, en cuanto llegué al instituto, todo adquirió la consistencia necesaria.

Me recibió María, colega y compañera de Lengua y Literatura. Y ya todo fluyó con naturalidad. Saludamos a la directora, dimos una vuelta para conocer el centro, y tuvieron lugar las presentaciones previstas con los alumnos de 4°.

Entonces volvió a mí la experiencia docente y les hablé de mis dos libros, de sucesos históricos, escritura y emociones. Fue muy bonito. Creo que les interesó mucho, aun a pesar de ese océano de mascarillas que me impedía ver en sus caras hasta qué punto. Yo no he vivido las clases con pandemia. Desde aquí mi admiración por los compañeros que lo hacen a diario en esas condiciones.

Luego fuimos a comer a un lugar muy agradable, de charla amena, y acto seguido nos reunimos con el club de lectura. Media docena de alumnos me hicieron, entonces, preguntas, añadidos y reflexiones sobre NINA. Me leyeron fragmentos, cuestionaron personajes y tramas, sacaron mil hilos de conversación. Y así estuvimos hora y media en un amable y dulce coloquio que no querían que se acabase. Todos y cada uno con el libro en las manos. Fue precioso.

No sé si alguno me leerá, pero mil millones de gracias.

Días de mar y libros I

Estamos en Ribadesella, escribo aún de noche, haciendo tiempo para vestirme y acudir al IES Avelina Cerra, donde voy a hablar de libros y experiencias vitales.

Llegamos ayer, (parece una fantasía, me sigue acompañando la sensación de irrealidad). Y recorrimos la playa de Santa Marina, el puerto y la zona vieja. Hoy amenaza lluvia, pero aun así es fascinante ver este mar en invierno. Suenan fuertes las olas. Hay piedrillas sembradas por todo el paseo. Y maderas, y hasta un árbol, abajo, en la playa, contra el muro. Son señales, me digo, de lo bravo que se pone este océano que apenas conozco.

He dormido bien. Poco, como ya es costumbre, pero bien. La cama es cómoda y el apartamento, agradable. Y me asalta la duda. Qué hago yo aquí. Cómo es que dedico estas breves horas vacacionales a cuestiones tan locas… Y me afecta el desconcierto. Cargo libros en el coche además de maletas. Qué curioso.