Nueva novela a la vista

🙂

Apunto una buena noticia: el lunes firmé el nuevo contrato con Valhalla Ediciones para mi novela «BARRIO 1972».

No sé cuándo saldrá, tampoco me importa si es antes o después del verano. Lo que sea será bien recibido, porque menuda suerte poder seguir publicando, hacerlo cada dos años.

Tengo otra más casi concluida y ya veremos si me acompaña la diosa Fortuna como hasta ahora. Supongo que todo dependerá de que tal se comporte la previa, así que pondré en ella, como he hecho y sigo haciendo con «NINA», todo mi interés y esfuerzo.

Espero de vosotros, amigos, también vuestro apoyo y ayuda en ese nuevo proyecto.

Investigando sobre vivienda y barrios obreros

Poblado Dirigido de Fuencarral, año 1960

Mis dos próximas novelas están ambientadas en un barrio ficticio de Madrid en 1972 y 1981 respectivamente, y me gustaría aportar algún anexo informativo a la primera de ellas, si a la editorial y a mis lectores os parece adecuado. Espero que la publiquen el año próximo, así que, mientras llega ese momento, os hago un breve aporte. Decidme vosotros, por favor, si os resulta lo suficientemente interesante como para incluir unas pocas páginas más con este tipo de información detrás de la novela, que es sola y pura narrativa.

Cuentan los historiadores que la problemática de escasez de vivienda obrera se produjo durante el desarrollo industrial, a finales del XVIII. Los trabajadores que se acercaban a los centros productivos desbordaban las posibilidades habitacionales de esos lugares. Los bajos salarios, unidos a la precariedad laboral, no les permitían conseguir una vivienda asequible y suficiente, así que las familias vivían en cuartos realquilados, chabolas improvisadas y hasta, en algunos casos, cuadras, almacenes, o edificios originariamente destinados a otros fines.

En el XIX surgieron promotores particulares que vieron en esa demanda de viviendas una forma de obtener rentas seguras con poca inversión. Proliferaron así construcciones de casas baratas destinadas al alquiler. En Gijón, hace solo unas semanas, he visitado uno de esos complejos para trabajadores, la Ciudadela de Celestino Solar. En algunos lugares, como minas o fábricas, ante la debilidad del Estado, las propias empresas edificaron viviendas para sus operarios.

En el XX el problema de proporcionar habitaciones dignas a las clases trabajadoras se acentuó. En la búsqueda de soluciones se implicaron higienistas, empresarios, arquitectos, e incluso propagandistas católicos. Y el propio Estado, a través de la Ley de Casas Baratas (1911), aunque con escaso éxito. En los años 20 y 30 las empresas aumentaron su política de promoción de viviendas para sus obreros y sus familias. Solo tras la guerra civil, la reconstrucción y la creación de nuevas viviendas fue el centro de las iniciativas sociales, porque era también una forma eficaz de propagandismo del Nuevo Régimen.

Como ya escribí más arriba, por pura necesidad, muchas empresas hicieron viviendas para sus trabajadores. En Madrid, todavía existen algunas de esas colonias industriales, como la de la Paz  construida por la Obra Sindical del Hogar para los trabajadores de Boetticher y Navarro,  o la Colonia Marconi para los operarios de la empresa del mismo nombre, ambas en Villaverde. O como los edificados por el Instituto Nacional de Industria, ya en los 50: el Poblado ENASA/PEGASO, en SanBlas-Canillejas, y el poblado IBERIA/Nuestra Señora de Loreto, en Barajas.

He recreado un barrio industrial en ambas novelas, y en las dos suceden hechos traumáticos que deben ser resueltos en un plazo temporal breve. Son de género negro, pero sin perder la perspectiva social que siempre me acompaña.

¿Qué os parece mi propuesta? Espero vuestras opiniones, que leais mucho y que tengáis buen verano.

Música para acompañar un título

Descubrí a Jorge Sánchez Álvarez porque otros escritores de mi editorial lo contrataron para poner música a sus novelas. Luego me enteré de que lo que hacía era mucho más que atribuirles una composición libre, de esas de uso permitido. Porque jsasoundtrack_music crea una pieza musical solo para ti y tu texto.

Escuché las composiciones que había elaborado para novelas de diferentes géneros y pensé en el libro dedicado a la memoria de nuestro Rodrigo y cuánto me encantaría encargar una pieza especial para su recuerdo.

Así que me puse en contacto con Jorge y compartí con él unas sugerencias que supo interpretar muy acertadamente. Cuando oí su propuesta me emocioné mucho. Porque, aunque no tengo ni idea de técnica musical, sí que pude contarle cómo sonaba esa música posible en mi cabeza. Esto es lo que le escribí:

IDEAS MUSICALES

  1. Para mí Rodrigo es “El canto de los pájaros” de P Casals  porque esa música nos ha acompañado todos los aniversarios https://youtu.be/qKoX01170l0,
  2. Creo que me gustan  los sonidos de los chelos, lentos, que parece que lloran, https://youtu.be/wH0CFVCiEeM como esta versión de Cinema Paradiso
  3. Me gustaría que en algún momento se oyera una voz femenina que se lamenta, como la de la primera parte de “Il figlio e la nostalgia” https://youtu.be/54Wsp7h_-_k 
  4. Y variaciones con violines agudos, de duelo y llanto, como en La lista de Schindler  https://youtu.be/YqVRcFQagtI.
  5. “La romanza Quartiere”https://youtu.be/niCdWOC2bj0 también me gusta como inspiración, por los violines

No sé qué más cosas le irían bien, supongo que un poco de piano y de nuevo cuerda y voz, tal vez algo de viento (oboe, o parecido). Pensando en los ciclos del duelo, imagino contrastes: fases de dolor agudo, luego de llanto suave, más tarde de rabia, para volver otra vez al desconsuelo, y finalmente a la calma.

No tengo ni idea de música, quizá digo tontadas y lo que propongo es para una pieza más larga, o es imposible. Ya me dirá, por favor. En todo caso, gracias por intentar entenderme.

Finalmente, con esas notas mías y su talento hizo esta maravilla que ahora comparto.

También elaboró dos vídeos de diferentes dimensiones, un trailer promocional y una story para Instagram. Ya los iré compartiendo.