Próxima novela

Entre mil obligaciones nuevas, por fin he encontrado un hueco para seguir con mis asuntos literarios. Voy adelante con mi tercera novela. Barrio 1981 está ambientada en la misma colonia y en el mismo portal de vecinos que Barrio 1972. Recoge lo que les sucede, un poco al estilo de Buero Vallejo, nueve años después.

Porque la inspiración de ambas, creo haberlo explicado alguna vez, viene de Historia de una escalera. En ese drama social hay un salto de diez años entre cada acto, de modo que el autor es capaz de contar treinta años de la vida común de personajes corrientes en apenas tres horas.

Obviamente, no es mi caso. No solo porque las novelas llevan más tiempo de lectura. Es que aunque comparto con Buero el afán de crítica social, ni de lejos alcanzo su maestría.

Pero, en fin, que ahí sigo: con Montse la mercera, con su amiga Pura, con las familias de ambas. Han pasado nueve años, algunos protagonistas del 72 ya no están y surgen otros nuevos. La trama negra ha aumentado. Y aunque en Barrio1972 no se narra ningún hecho histórico relevante, (por cierto, decisión tomada conscientemente, para no restar importancia a la trama social), en Barrio 1981, como podéis imaginar, aparece el golpe del 23F. En qué circunstancias y cómo afecta a nuestros protagonistas, ya no avanzo más spoilers, tendréis que leerlo 😉

Os contaré, ojalá que sea pronto, para cuándo estará lista la publicación.

De momento, entonces, solo os comparto esta noticia.

Espero que os guste, queridos lectores y amigos.

Premio Artes Literarias Getafe 2026

El día 8 de abril, fecha muy especial para mí, por mi madre y por Rodrigo, recibí este mensaje electrónico

No me esperaba esto en absoluto. Mi sorpresa enorme se convirtió en reflexión. Y he decidido tomarlo como empujoncito para volver a pelear en esas «artes literarias» que me reconocen con tanta amabilidad.

De ese modo, seguiré mis afanes de escritora y no me dejaré amilanar por el trabajazo absorbente de la Asociación. Así, he enviado mi último manuscrito a maquetar.

Ah, por cierto, el acto se ha postpuesto a septiembre.

Dinos dónde estás y vamos a buscarte, el 5 de febrero

Y como ya os venía anunciando, el jueves 5, también en Getafe, volveremos a hablar de Dinos dónde estás y vamos a buscarte. La primera presentación fue también en Getafe, en 2019.

Y aunque luego hubo bastantes más, la pandemia cortó en seco lo que podía haber sido una proyección más larga.

Agradezco muchísimo a la Asociación Ágora y a Jesús Béjar que hayan leído el texto y lo hayan considerado interesante para una nueva presentación. Y a Víctor Sampedro que quiera conversar conmigo sobre el 11M y nuestra experiencia vital en ese acto.

La venta, al completo, será donada a la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, como siempre.

Os esperamos.

Verano

Llegan los calores y no tengo demasiado que contar en esta página mía de escritora. Cosas personales, sí, pero de escritura… ay, de eso hay pocas novedades. Después me digo que quizás vengan a cuento las vicisitudes que los autores humildes, como yo, tenemos para conseguir publicar.

Por ejemplo, que Valhalla, la editorial de Nina y de Barrio 1972, no publica un tercer título a ningún autor, así que no puedo contar con ellos para mi próxima novela. Es una lástima, pero es lo que hay. Así que, por esa razón, llevo meses de búsqueda. Y de verdad que no es cosa fácil 🙁

Y como se dice el pecado, pero no el pecador, puedo escribir aquí que hace medio año deseché una editorial supuestamente tradicional (no de auto o co-edición) porque no me pareció seria. Si hubiese firmado el contrato, ahora estaría promocionando Un buen plan. Pero resulta que no me convencía su escasa distribución. Y menos aún cuando comprobé que sus libros solo se vendían unos pocos meses. Poquísimos. Por ejemplo, de los títulos que habían salido en octubre y noviembre, en enero- marzo ya no quedaban existencias. Ni en Amazon. Eso me llevó a suponer que su sistema es hacer una única impresión y recuperar lo invertido enseguida con las ventas a familiares y amigos del autor/a. Lo que llega luego a algunas librerías son solo los restos y, cuando se acaban, ya no se arriesgan a imprimir y distribuir más. Así, el texto queda en su poder durante los años del contrato, pero no se pueden conseguir ejemplares ni el autor puede reeditar. Mal asunto.

A finales de marzo, otra editorial, por supuesto pequeña, yo no soy como para atraer a las grandes, se interesó por la sinopsis de Un buen plan. Me pidió el manuscrito completo y me hizo concebir muchas esperanzas. Pero el caso es que ahora andan enfangados revisando varios cientos de textos, no solo el mío. Supongo que no se esperaban semejante aluvión de solicitudes y que no volverán a abrir la recepción de manuscritos en una buena temporada.

Ahí, en ese maremagnum, entonces, anda mi pobre novela. Confieso que pierdo fuelle y determinación por todo esto. Somos demasiados los que escribimos. No hay lectores para tanta novedad, ni entre los grandes, y yo solo soy un pececillo de edad provecta que nada en un océano de tiburones. Sigo esperando respuesta de algún editor medianamente profesional. Y, mientras tanto, mi quinto proyecto avanza, despacito, pero avanza.

Os agradezco muchísimo a los amigos y lectores que me preguntéis por mi siguiente novela. Y que tengáis la paciencia de esperarme. Así que aviso a navegantes: si finalmente no llego a conseguir publicación tradicional, me lanzaré a la autopublicación. Antes de que acabe el año. Porque para hacer una tirada, como la empresa que no nombro, también me apaño yo.

¡¡Nos leemos!!