Anuncio Premio Getafe 2026

Como ya escribí hace unos meses, la VI edición de la Gala de la Cultura de Getafe 2026 se había pospuesto para septiembre.

Ya tenemos fecha. Tendrá lugar el lunes 21 de septiembre, a las 18:00 h.

En el ámbito nacional, los premios han sido concedidos a destacadas figuras de la cultura, como lo es, en la categoría de Artes Escénicas, Lola Herrera; o en la de Artes Plásticas, Esther Ferrer. En la categoría de Artes Literarias, el galardón será para David Uclés. En la de Danza, para Nacho Duato y Stella Arauzo; y en la categoría de Música, la premiada será Rozalén. Asimismo, el Foro de la Cultura ha querido otorgar una Mención Especial a Artistas con Palestina, en reconocimiento a su compromiso y labor en favor del pueblo palestino y contra el genocidio.


En el ámbito local, los galardones han recaído, dentro de la categoría de Artes Escénicas, en María Fernanda ‘Nana’; en la categoría de Danza, en Luis Ruffo; en la de Música, será para la Banda de Música de Getafe. En la categoría de Artes Plásticas, para José Manuel Muñoz ‘Bianchi’; en la de Artes Literarias, para Marisol Pérez Urbano, y el Premio a la Promoción del Patrimonio será para Juan Diego Bueno.


La ceremonia que se celebrará en el Teatro Federico García Lorca, contará con la participación del actor Raúl Tejón, quien ejercerá como padrino de la gala en su calidad de Embajador de Cultura de Getafe durante el año 2025.


Madre mía, qué hago yo allí. Agradezco la nominación, con la absoluta certeza de que soy poca cosa entre todos ellos.

Pero, en fin, haré el mejor papel posible. Y, queridos amigos, os esperamos si queréis acompañarnos.

Premio Artes Literarias Getafe 2026

El día 8 de abril, fecha muy especial para mí, por mi madre y por Rodrigo, recibí este mensaje electrónico

No me esperaba esto en absoluto. Mi sorpresa enorme se convirtió en reflexión. Y he decidido tomarlo como empujoncito para volver a pelear en esas «artes literarias» que me reconocen con tanta amabilidad.

De ese modo, seguiré mis afanes de escritora y no me dejaré amilanar por el trabajazo absorbente de la Asociación. Así, he enviado mi último manuscrito a maquetar.

Ah, por cierto, el acto se ha postpuesto a septiembre.

Los seres queridos que heredamos

El mayor de mis hermanos se llama Claudio por tradición familiar. No se dedica a la escritura, es arquitecto, pero me atrevo a asegurar que ha heredado la forma de narrar de nuestro abuelo. Esa que yo también creo tener.

Os comparto el texto que me acaba de hacer llegar:


Ayer fue 11M. todos los años vuelve a ser el 11M.
Me lo preguntó Ana:
—¿Tú qué recuerdas del 11 de marzo?
—Mi sobrino Rodrigo falleció en el atentado.
—¿En serio? — respondió consternada — No lo sabía. Cuánto lo siento.
Ana es una mujer risueña, divertida, cariñosa, encantadora y tremendamente emotiva. Se notaba que, a poco que insistiéramos en el asunto, terminarían por aflorarle lágrimas. Así que, casi de inmediato, me esforcé en desviar la conversación por otros derroteros.
Qué duros son algunos momentos. Todas las familias tienen uno o mas Rodrigos en su historia. Ocupan un nicho de dolor que lo tamiza todo. Normalmente es un daño privado, un sentimiento que une a sus miembros, algo tan intransferible que se queda dentro, en una intimidad que sólo los más cercanos sienten. Dura toda la vida, la de esa generación y, a veces, la de otras posteriores.
En mi familia, el primero fue Claudito.
—¿Quién es ese niño de la foto grande? — solía preguntar alguno de mis hermanos, sabedor perfectamente de la historia.
Mis mayores: mamá, los abuelos, la tía … nos añadían siempre contenido a la memoria de aquel chico de ojos profundos. Era ese nuestro propósito final: ahondar en la historia, refrescar un recuerdo de algo desconocido.
Era nuestro tío y falleció mucho antes de que naciéramos cualquiera de mis hermanos y yo.
—Es Claudito. Se murió cuando era pequeño.
Las anécdotas se acumulan. Nunca una persona pervive tanto en la memoria de los que viven. Era un recuerdo indeleble en todos, padres, tíos y hermanos. Es una forma infalible de que alguien siga vivo cuando ya no está presente.
Es tan precioso, que acabas queriendo a una imagen prácticamente como a la figura de un santo, simplemente por su historia. Lo que te contaron de él, sin filtros ni juicios. Y esa devoción desaparecerá el día que te acabes yendo a formar parte de los antepasados, tanto aquellos que te hicieron un legado, como aquellos que te robaron parte de tu acervo. Desaparecerá contigo en la sombra del pasado y nadie, ninguno de tus descendientes, sabrá que ellos fueron los constructores del cimiento de su propio presente.
En todas las familias hay un buen Rodrigo y se le quiere. Mucho.

22 veces 11 de marzo

Llevamos ya mas años sin ti que los que pudimos vivir contigo, hijo.

Tu muerte inoportuna, malvada, injusta y desoladora ha cambiado nuestra perspectiva vital. Entre el antes y el después de ti.

Pero vamos a buscarte, Rodrigo. Como aquel 11 de marzo que no pudimos encontrarte porque te habías ido lejos. Se te habían llevado.

Desde el jardín, desde el pruno que cuida la entrada a nuestra casa, seguimos haciéndote señales.

Este año con pocas flores. Pero siempre con todo el cariño de nuestro corazón.

No nos olvides, hijo. Nosotros no te olvidamos. Nunca.

Y ya falta menos para volver a abrazarte.

Mientras tanto, cuida nuestro camino. Por favor.

Millones de besos: Papá, Mamá y Gonzalo.