Dinos dónde estás y vamos a buscarte, el 5 de febrero

Y como ya os venía anunciando, el jueves 5, también en Getafe, volveremos a hablar de Dinos dónde estás y vamos a buscarte. La primera presentación fue también en Getafe, en 2019.

Y aunque luego hubo bastantes más, la pandemia cortó en seco lo que podía haber sido una proyección más larga.

Agradezco muchísimo a la Asociación Ágora y a Jesús Béjar que hayan leído el texto y lo hayan considerado interesante para una nueva presentación. Y a Víctor Sampedro que quiera conversar conmigo sobre el 11M y nuestra experiencia vital en ese acto.

La venta, al completo, será donada a la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, como siempre.

Os esperamos.

1 de marzo de 2025

Ya llega el mes maldito. No importa que haya distracciones varias, ahí está. Y tú no.

Me entretengo con lo que surge, pero nada me cura de tu ausencia. De la nostalgia, el dolor, la rabia, la frustración, el luto para siempre…

Esta noche florecieron las orquídeas. Y tu árbol favorito luce algunas de esas suyas chiquitas y rosadas.

La primavera asoma entre las brumas del invierno. Ojalá también la esperanza.

Del blog Recordando a Rodrigo

11 de marzo de 2024, veinte años sin ti

Te quise desde que te supe dentro de mí y no he dejado de quererte. Ni en los veinte años que estuviste con nosotros,  ni en los veinte que te hemos llorado largamente.

Este aniversario vigésimo ha estado, sigue estando,  llenito de actividades. Te escribo en el insomnio de despertar temprano, con el silencio de la casa a oscuras, pensándote. Y tú andas demasiado lejos, casi una ensoñación, inasible, hijo.

Tu hermano se resiente más que nunca. Papá y yo sacamos fuerza de flaqueza,  no sé de dónde, desde el amor siempre.  Porque es lo que nos hace resistir. Y lo que nos une a ti, con lazos irrompibles, eternos.

Mañana haré un viaje relámpago. Ojalá salga bien.  El jueves seguiremos en la brecha.  Y la siguiente semana.  En tu recuerdo.  En tu nombre.

Ojalá supiera escribirte mejor, Rodrigo. El cansancio emocional me pasa factura. Pero tú lo entiendes y no  le das mayor importancia  a esta pobreza de mis líneas. Gracias.

Vuela alto,  cariño. Y no nos dejes de cuidar.

Millones de abrazos de oso. Te quieren hasta el infinito que ahora habitas: Papá,  Mamá y G.

Vigésimo aniversario del 11-M

En los aniversarios redondos, décimo, quince o veinte, por nuestra propia y triste experiencia, se evidencia que las víctimas del 11-M tenemos más impacto mediático.

Lo cierto es que nos pasa factura emocional, pero también que lo soportamos todo porque queremos memoria, justicia y reparación. Aunque resulte difícil. En mi caso, he tenido que recurrir a tranquilizantes porque la ansiedad, si no lo hago así, se hace continua, de día y de noche. Lo cierto es que parezco serena y hablo con soltura y precisión, pero más tarde, en casa, el cansancio y el malestar anímico me noquean.

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