Mi opinión sobre «Gabo y Mercedes: una despedida»

SINOPSIS EDITORIAL: La crónica íntima de los últimos días de un genio.

En marzo de 2014, Gabriel García Márquez, probablemente el escritor más querido en lengua española del siglo XX, ya anciano y enfermo, cayó resfriado. «De esta no salimos», le dijo Mercedes Barcha, su esposa desde hacía más de cincuenta años, a Rodrigo, el hijo de ambos. Estas páginas son la crónica más íntima y honesta de los últimos días de un genio, escrita con la asombrosa precisión y la distancia justa de un testigo de excepción: el propio Rodrigo. Así vemos el lado más humano de un personaje universal y de la mujer en la que se fijó cuando era una niña de nueve años, que le acompañó toda la vida y que apenas le sobrevivió unos años. Este relato, entreverado de recuerdos de una vida irrepetible, es la más hermosa despedida al hijo del telegrafista y su esposa.

Mi OPINIÓN

Gabriel García Márquez es uno de mis autores favoritos, pero no soy una lectora mitómana. Dudé si comprar o no el libro escrito por su hijo mayor precisamente porque no me gusta magnificar a los desaparecidos. También, debo confesarlo, porque me parece poco adecuado cotillear en la vida privada de cualquiera, sea músico, actriz o  escritor. Lo que yo admiro de ellos es su arte y pretendo siempre separarlo de su forma de vivir. Aunque los medios intenten vendérmela como información necesaria, eso que atañe a lo personal no me incumbe en absoluto. Es más, solo así, marcando esa distancia entre lo que crean y sus vidas,  me parece posible verlos, leerlos, apreciarlos en sus obras artísticas, sin más criterio que la belleza o la técnica.

Sin embargo, aquí estoy, comentando el libro de Rodrigo García Barcha, que nos cuenta, con sencillez no exenta de emoción, los últimos días de sus padres. Al final sucumbí y quise leerlo.

Dos ideas quiero esbozar al respecto de esta obrita breve, impecablemente editada, con citas de las novelas de su padre y una breve colección de fotografías familiares en blanco y negro.

La primera es que el texto enlaza con una tradición antiquísima, con muchas otras obras de muy variada calidad y éxito, dedicadas al recuerdo de los seres queridos que mueren. Y en ese sentido, además, conecta con las impresiones y experiencias de cualquier lector. En mi caso, yo también he despedido a mis padres  con afecto y pena, en circunstancias muy similares. Cómo no empatizar con lo que Rodrigo García narra sobre las reacciones de su familia, todos somos muy parecidos.

La segunda, sin embargo, se aleja de mis experiencias vitales. Porque el libro me ha hecho pensar qué significa para una familia, para ese hijo en concreto, vivir con un padre que es un personaje mundialmente famoso. Cómo se mezclan ambas facetas, escritor y pariente, en su concepto de lo que su padre era y será para él. Nunca me había planteado lo difícil que debe de ser vivir a la sombra de una personalidad de ese calibre. Me impresionó leer que quiso vivir y trabajar en USA, desenvolverse en otro idioma y en otro mundo bien alejado, para poder llegar a ser él mismo. También corroborarlo. Traducción Marta Mesa, pone en la primera página. Entiendo, entonces, que el texto fue escrito originariamente en inglés. Y que no quiso encargarse él de esa traducción, aun hablando el castellano a la perfección.

Finalmente, ¿lo recomiendo? Sí. Me ha gustado. Es ameno, ágil e interesante.

14 de abril, 90 años

Foto tomada de la revista El Salto (27 de marzo de 2021)

Con la República nacieron dos grandes proyectos, la Barraca y las Misiones Pedagógicas. Esta última respondía a la vieja idea de Francisco Giner de los Ríos: mandar los mejores maestros a las peores escuelas. Pretendía que hasta las poblaciones rurales más aisladas dispusieran de cine, teatro, libros, música.

En este empeño colaboraron poetas, escritores, filósofos e intelectuales: Antonio Machado, Luis Cernuda, Rafael Dieste y María Zambrano, entre otros. En Valencia, María Moliner se implica en el proyecto de crear bibliotecas: bibliotecas circulantes para los pequeños núcleos rurales y bibliotecas populares para las poblaciones mayores».

La Barraca, grupo de teatro universitario ambulante, dirigido por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte, surgió en la órbita de las Misiones. Colaboraron pintores y artistas de vanguardia para las escenografías. Todos prestaban sus servicios gratuitamente. Los equipos disponían de un mono para los hombres y un vestido azul para las mujeres. De las tareas de cargar y desmontar escenarios se encargaban los propios actores.

Llevaron el teatro clásico a regiones con escasas posibilidades culturales. Federico escribió: «Ahora andamos a vueltas con los versos de Calderón, Cervantes y Lope de Rueda. Los sacamos del fondo de las bibliotecas, se los arrebatamos a los eruditos, los devolvemos a la luz del sol y al aire de los pueblos».

Breve reflexión crítica sobre «La muerte de Iván Ilich»

«La muerte de Iván Ilich, publicada por primera vez en 1886, es una novela corta del escritor ruso Lev Tolstói. Dentro de su bibliografía, se encuentra hacia el final de su producción. Para algunos analistas de la obra de Tolstoi, esta historia refleja las luchas intelectuales y espirituales que poco tiempo atrás el autor había atravesado, en la crisis que tuvo cuando alcanzó los cincuenta años y que superó con un cambio espiritual extremo. La novela fue aclamada por Vladímir Nabókov y por Mahatma Gandhi como la más grande de toda la literatura rusa. (Fuente:Wikipedia

Argumento

Iván Ilich es un pequeño burócrata educado para alcanzar un puesto dentro de la Alta Administración del Imperio Ruso. Con un estilo muy decimonónico, Tolstoi describe su familia de origen, sus estudios, su matrimonio de conveniencia y cómo sus ideales de ascenso social se van cumpliendo. Pero al llegar a la posición soñada, Iván descubre que tanto sacrificio no compensa ni las malas relaciones familiares con su mujer y sus hijos, ni la ausencia de verdaderos amigos.

Un suceso aparentemente banal le provoca una lesión que se agravará con el tiempo y terminará con su vida en pocos meses. Es un accidente simbólico, ya que se cae cuando está subido en lo más alto de una escalera (y en su posición social). Y ahí comienza su declive. Iván Ilich irá empeorando, temiendo la soledad y la muerte, hasta que no le queda más remedio que asumir su destino.

Análisis

Se trata de una novela intimista, de crítica de costumbres y honda profundidad sicológica. Un narrador en tercera persona, (a veces muy enfocado en el protagonista, omnisciente en los demás personajes), se centra en la vieja pregunta existencial de si la vida tiene sentido. Iván Lilich se cuestiona si la muerte (y el dolor, que la acompaña), puede compensarse con los logros laborales, la fama social y los lujos económicos. Termina constatando que no, y que ha desperdiciado su existencia persiguiendo logros insustanciales.

Aun siendo una novela corta (solo doce capítulos), la estructura (circular) está muy trabajada. Arranca un 4 de febrero de 1882, con el sepelio del protagonista, hace una panorámica rápida de su vida, y termina de nuevo en esa fecha, con su fallecimiento.

Tolstoi muestra cronológicamente el ascenso y la caída de Iván Ilich. Pero lo que más le interesa es su evolución física y mental. De ese modo, el flashback para narrar el pasado lo resuelve en dos capítulos, y ya desde el cuarto hasta el duodécimo, narra el proceso de deterioro: la caída, la enfermedad, los vanos tratamientos médicos, la paulatina pérdida de la esperanza, el miedo, la rabia, la reflexión que lleva al autoconocimiento. Dicen los críticos que Tolstoi había pasado por una crisis parecida a la que describe. Si no fue así, desde luego parece haber acompañado las fases de un enfermo terminal, por el realismo con el que las cuenta.

Conclusiones literarias

La novela rusa, en especial Tolstoi, fascinó a los críticos y escritores españoles del Realismo y Naturalismo. Leopoldo Alas defendió una cierta vuelta idealista, pero lo hizo más especialmente Galdós, en las novelas de su última etapa (Realidad, Nazarín, Misericordia). El fin de siglo puso de relieve la decadencia del modelo cultural burgués nacido de las revoluciones liberales. Y La muerte de Iván Ilich, sin duda, la describe con maestría.

Pandemias legendarias

El flautista de Hamelín es un relato popular reescrito como cuento por los Hermanos Grimm en 1816. Narra un suceso del siglo XIII que se terminó convirtiendo en leyenda, posiblemente también por una inscripción de 1602 o 1603 en Hamelín (Alemania), que todavía permanece:  

En el año de 1284 en el día de Juan y Pablo
siendo el 26 de junio
por un flautista vestido con muchos colores,
fueron seducidos 130 niños nacidos en Hamelin
y se perdieron en el lugar del calvario, cerca de las colinas.

Cuenta la historia que, en aquellas fechas, la ciudad sufría una grave plaga de ratas. Así que cuando un desconocido recién llegado se ofreció  a los habitantes para librarles de ellas (a cambio, eso sí, de una  recompensa),  los aldeanos estuvieron muy de acuerdo. El hombre empezó a tocar una flauta mágica cuya música sacaba a todos aquellos roedores de sus agujeros y los reunía a su alrededor. Entonces, caminando y tocando, el flautista se dirigió hacia el río Weser y las ratas, que iban tras él, perecieron ahogadas.

Cumplida su misión, reclamó su recompensa, pero los aldeanos se negaron a pagarle con la excusa de que no había hecho el trabajo él, sino su flauta. La venganza del músico fue llevarse a todos los niños de la ciudad, utilizando la misma magia. Le siguieron al compás de la música hasta donde él quiso: una cueva de la que nunca salieron. Desenlace funesto donde los haya. En otras versiones dulcificadas, el final es feliz y los niños vuelven a casa en cuanto los padres pagan el dinero prometido, pero esa no es la historia original.

En estos tiempos de pandemia y confinamientos, se ha vuelto a poner de moda  esta leyenda alemana y no hago más que ver por todas partes explicaciones metafóricas que defienden que el protagonista es la muerte. Y que las ratas, además de fuente de transmisión, simbolizan la peste que asolaba Europa por aquellos años. Pero hay otras explicaciones. Leo en la Wikipedia que las más creíbles son estas:

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