14 de abril, 90 años

Foto tomada de la revista El Salto (27 de marzo de 2021)

Con la República nacieron dos grandes proyectos, la Barraca y las Misiones Pedagógicas. Esta última respondía a la vieja idea de Francisco Giner de los Ríos: mandar los mejores maestros a las peores escuelas. Pretendía que hasta las poblaciones rurales más aisladas dispusieran de cine, teatro, libros, música.

En este empeño colaboraron poetas, escritores, filósofos e intelectuales: Antonio Machado, Luis Cernuda, Rafael Dieste y María Zambrano, entre otros. En Valencia, María Moliner se implica en el proyecto de crear bibliotecas: bibliotecas circulantes para los pequeños núcleos rurales y bibliotecas populares para las poblaciones mayores».

La Barraca, grupo de teatro universitario ambulante, dirigido por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte, surgió en la órbita de las Misiones. Colaboraron pintores y artistas de vanguardia para las escenografías. Todos prestaban sus servicios gratuitamente. Los equipos disponían de un mono para los hombres y un vestido azul para las mujeres. De las tareas de cargar y desmontar escenarios se encargaban los propios actores.

Llevaron el teatro clásico a regiones con escasas posibilidades culturales. Federico escribió: «Ahora andamos a vueltas con los versos de Calderón, Cervantes y Lope de Rueda. Los sacamos del fondo de las bibliotecas, se los arrebatamos a los eruditos, los devolvemos a la luz del sol y al aire de los pueblos».

Corrigiendo galeradas, a punto de edición

La preciosa portada creada para la novela, cuyo título es también el nombre de la protagonista

Estoy de lo más contenta, aunque corregir galeradas sea el suplicio de Tántalo y nunca me parezca que el texto está suficientemente limpio.

No consigo contar las vueltas que le di al manuscrito antes de entregarlo. Muchas. Y se supone que yo estoy entrenada por décadas de correcciones de exámenes, ejercicios y trabajos. Pues da igual. Cada nueva revisión encuentro algo. Ya me dice más de uno que es labor imposible, que siempre se escapa alguno.

No lo sé. Puede que sea así. Pero yo voy a intentar que sean las menos. En fin, vuelto a la tarea. Ya contaré cuándo se publica. Y, mientras tanto, para abrir boca, copio la sinopsis:

¿Qué ocurre cuando el presente colisiona con el pasado?

En plena noche de Halloween de 2018, Sofía se topa con una niña que va pidiendo dulces de puerta en puerta y que es la viva imagen de su difunta melliza, Nina. El parecido le resulta tan impactante, que se lanza a remover fotos y papeles viejos para comprobarlo. Y a preguntarse si será una casualidad o un guiño del destino.

Descubrir  los diarios de Nina la transportará nuevamente a los años de sangre y fuego de la Transición. Pero la ardua, difícil, llegada de la democracia que recuerda se le presentará ahora con otra perspectiva, junto al amor secreto y adolescente de su hermana y muchos enigmas.

Para Sofía será duro conocer y aceptar el modo en que  tres generaciones  de mujeres de su familia  tuvieron que enfrentarse con la vida. Y con la muerte.

Nina es una novela trepidante, con elementos de coming-of-age, paso a la vida adulta y crecimiento psicológico y moral. Marisol Pérez Urbano explora unos años convulsos de la Historia de España.  Adéntrate con ella en esta trama de misterio, secretos de familia, memoria histórica y lazos entre hermanas.

Breve reflexión crítica sobre «La muerte de Iván Ilich»

«La muerte de Iván Ilich, publicada por primera vez en 1886, es una novela corta del escritor ruso Lev Tolstói. Dentro de su bibliografía, se encuentra hacia el final de su producción. Para algunos analistas de la obra de Tolstoi, esta historia refleja las luchas intelectuales y espirituales que poco tiempo atrás el autor había atravesado, en la crisis que tuvo cuando alcanzó los cincuenta años y que superó con un cambio espiritual extremo. La novela fue aclamada por Vladímir Nabókov y por Mahatma Gandhi como la más grande de toda la literatura rusa. (Fuente:Wikipedia

Argumento

Iván Ilich es un pequeño burócrata educado para alcanzar un puesto dentro de la Alta Administración del Imperio Ruso. Con un estilo muy decimonónico, Tolstoi describe su familia de origen, sus estudios, su matrimonio de conveniencia y cómo sus ideales de ascenso social se van cumpliendo. Pero al llegar a la posición soñada, Iván descubre que tanto sacrificio no compensa ni las malas relaciones familiares con su mujer y sus hijos, ni la ausencia de verdaderos amigos.

Un suceso aparentemente banal le provoca una lesión que se agravará con el tiempo y terminará con su vida en pocos meses. Es un accidente simbólico, ya que se cae cuando está subido en lo más alto de una escalera (y en su posición social). Y ahí comienza su declive. Iván Ilich irá empeorando, temiendo la soledad y la muerte, hasta que no le queda más remedio que asumir su destino.

Análisis

Se trata de una novela intimista, de crítica de costumbres y honda profundidad sicológica. Un narrador en tercera persona, (a veces muy enfocado en el protagonista, omnisciente en los demás personajes), se centra en la vieja pregunta existencial de si la vida tiene sentido. Iván Lilich se cuestiona si la muerte (y el dolor, que la acompaña), puede compensarse con los logros laborales, la fama social y los lujos económicos. Termina constatando que no, y que ha desperdiciado su existencia persiguiendo logros insustanciales.

Aun siendo una novela corta (solo doce capítulos), la estructura (circular) está muy trabajada. Arranca un 4 de febrero de 1882, con el sepelio del protagonista, hace una panorámica rápida de su vida, y termina de nuevo en esa fecha, con su fallecimiento.

Tolstoi muestra cronológicamente el ascenso y la caída de Iván Ilich. Pero lo que más le interesa es su evolución física y mental. De ese modo, el flashback para narrar el pasado lo resuelve en dos capítulos, y ya desde el cuarto hasta el duodécimo, narra el proceso de deterioro: la caída, la enfermedad, los vanos tratamientos médicos, la paulatina pérdida de la esperanza, el miedo, la rabia, la reflexión que lleva al autoconocimiento. Dicen los críticos que Tolstoi había pasado por una crisis parecida a la que describe. Si no fue así, desde luego parece haber acompañado las fases de un enfermo terminal, por el realismo con el que las cuenta.

Conclusiones literarias

La novela rusa, en especial Tolstoi, fascinó a los críticos y escritores españoles del Realismo y Naturalismo. Leopoldo Alas defendió una cierta vuelta idealista, pero lo hizo más especialmente Galdós, en las novelas de su última etapa (Realidad, Nazarín, Misericordia). El fin de siglo puso de relieve la decadencia del modelo cultural burgués nacido de las revoluciones liberales. Y La muerte de Iván Ilich, sin duda, la describe con maestría.