«Conozco vuestro dolor» Belfast Telegraph


‘Conozco vuestro dolor’ – madre de una víctima de las bombas del tren de Madrid asiste al Memorial

La madre de un estudiante español asesinado en los atentados con bomba en el tren de Madrid en 2004 hizo su primera visita a Irlanda del Norte para transmitir el mensaje de que «su dolor es nuestro dolor».

Marisol Pérez Urbano, junto con su esposo Juan Carlos, fueron invitados especiales en Stormont el viernes por la noche para conmemorar el Día de los Caídos en Memoria de las Víctimas del Terrorismo.

Su hijo Rodrigo fue una de las 191 personas asesinadas cuando una serie de bombas explotaron con pocos minutos de distancia en cuatro trenes de cercanías en la capital española el 11 de marzo de 2004.

Otros 1.841 resultaron heridos en el peor ataque terrorista en Europa desde el atentado de Lockerbie en 1988.

En declaraciones al Belfast Telegraph el viernes, Marisol recordó el día que perdió a su hijo: «Recuerdo la mañana en que Rodrigo se fue de casa. Se fue haciendo poco ruido tratando de no despertarnos, como solía «, dijo. «Parecía un día como cualquier otro. Eso fue lo último que supimos de él».
«Sabemos que tomó el primer tren con normalidad y estaba esperando en la estación de Atocha para conectarse con la universidad donde estudiaba ingeniería informática. Murió allí, mientras esperaba, cuando el tren que llegó a al andén, cargado de bombas, estalló».


«Hemos descubierto que nos consuela hablar con otras personas en todo el mundo que han perdido seres queridos a causa del terrorismo. También que podemos hablarles de nuestro hijo y eso nos consuela un poco».    


«Fue uno de los cuatro ataques de aquella mañana. Sesenta personas murieron en esa estación y 191 fueron asesinadas en Madrid. Casi 2.000 resultaron heridas. Todos inocentes, tratando de llegar a la universidad, ir a trabajar, vivir una vida normal».

Marisol, que es profesora de literatura en el IES José Hierro de Getafe en Madrid, agregó: «Solo queríamos vivir una vida corriente. «Pero desde la muerte de Rodrigo, nada lo ha sido. Sufrimos estrés, miedo, siempre estamos preocupados unos por otros. Cambió completamente nuestra vida, nuestra forma de pensar. «Mi mente no ha sido la misma desde ese día. Un poco de mí también se fue con él».

«Durante mucho tiempo el 11 de marzo de 2004 pensamos que Rodrigo estaba a salvo. «Nos dijeron que no estaba en el tren que explotó. Tardamos 24 horas encontrar su cuerpo en la morgue».

Marisol compartió su experiencia por primera vez con cientos de víctimas de toda Irlanda del Norte cuando se reunieron en Stormont para el evento organizado por TUV MLA Jim Allister.

«Queremos utilizar nuestra experiencia para hacer del mundo un lugar mejor. «Sentimos aquí, en Irlanda del Norte, que estamos en familia, junto a personas que entienden nuestro dolor y cuyo dolor entendemos también nosotros.


«Las víctimas, sin importar su origen, merecen respeto por su sufrimiento»    


«Nuestro hijo nunca hubiera querido que odiásemos. Sí, estamos tristes, pero no odiamos. Con eso no se consigue nada. Rodrigo siempre está con nosotros y eso nos ayuda a aliviar el dolor que aún sentimos, aunque nunca desaparece».

«Han pasado más de 80 años desde la Guerra Civil española y nuestro país todavía no la ha superado del todo. Se necesitan todavía dos o tres generaciones «. » En Irlanda del Norte para aquellos que perdieron a sus seres queridos, el conflicto y la pérdida aún son muy crueles y recientes. Entiendo lo difícil que debe ser salir de compras y encontrarse con la persona que asesinó a su hijo caminando libremente.

«Las víctimas, sin importar su origen, merecen respeto por su sufrimiento. «Llevan con ellos el dolor de todo el país y esa pena les acompaña ya todos los días de su vida».

Le tomó 15 años a Marisol recoger las piezas rotas de su familia, reunir fuerzas para unir sus pensamientos. Desde entonces, Marisol ha compilado un libro sobre los ataques y el efecto sobre ella, el padre de Rodrigo, Juan Carlos y su hermano menor, Gonzalo, que tenía 18 años cuando su hermano fue asesinado. «En esos primeros días, la muerte de Rodrigo fue manipulada con fines políticos», dijo. «Fue difícil de escuchar para todos los que habíamos perdido a un ser querido en las explosiones». «Había una sensación de manipulación y desánimo continuos.Ymuy poca sensibilidad con las víctimas. «Sabemos las víctimas en Irlanda del Norte sienten algo parecido».

Allister dijo que era importante recordar a las víctimas del terrorismo de todo el mundo.

Belfast Telegraph Mark Bain March 07 2020 02:30 AM

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